El Drama Griego se Convierte en una Tragedia

Autor: Brian Dolan, Jefe Estratega de Mercado ¿Es este el final de Grecia?

Después de que las negociaciones con sus acreedores hayan chocado contra un muro aparentemente impenetrable, el fin de semana pasado el gobierno griego impuso una serie de controles de capital y decidió cerrar los bancos del país durante una semana. La Bolsa de Atenas también anunció que cerraría mientras los bancos permanecieran cerrados. Además, han incluido otras restricciones de capital con las que los griegos no podrán, por ejemplo, enviar dinero fuera del país ni retirar más de 60 euros por día. Por otro lado, el gobierno ha convocado un referéndum nacional que se celebrará el próximo 5 de julio y en el que los votantes griegos podrán decidir si quieren o no quieren aceptar los términos dictados por los acreedores de Grecia (el Banco Central Europeo (BCE), el Fondo Monetario Internacional (FMI) y la Unión Europea (EU).

Si gana el "sí", significaría que los votantes aprobarían la continuidad de las medidas de austeridad impuestas a Grecia y a las que se ha visto obligada a adoptar hasta ahora, y se abriría la puerta a nuevos fondos de rescate. Por contra, si gana el "no", se prepararía el escenario perfecto para que se produjese el 'Grexit' (combinación de las palabras inglesas "Greece" y "Exit"). O lo que es lo mismo, que Grecia no pagaría su deuda y estaría forzada a salir del Euro. Aunque el voto del "sí" podría evitar una catástrofe financiera, también es cierto que condenaría a la economía griega y a su población a pasar unas dificultades todavía más grandes durante los próximos años sin que se perciba un final.

Por lo que se refiere al "no", este voto aumentaría las probabilidades de que se produjera un caos financiero en Grecia, y posiblemente también en otros países europeos con una situación crítica, como Portugal, España e Italia. También existe la posibilidad de que se produzca un contagio más amplio que afecte negativamente a los mercados mundiales a medida que los inversores huyan de la incertidumbre que emana de Europa y busquen una mayor seguridad en los bonos de gobierno no europeos, como los bonos del Tesoro de los Estados Unidos o los bonos del gobierno japonés.

Es por ello que el resultado del referéndum es difícil de pronosticar. Las últimas encuestas muestran que los Griegos han expresado con contundencia su deseo de quedarse en el Euro y de permanecer en la Eurozona. Pero al mismo tiempo, fueron los mismos griegos los que votaron por mayoría absoluta al gobierno actual, que se basa en su programa en contra de la austeridad. Por otro lado, las duras condiciones del paquete de ayuda por el que están votando también supone para muchos un insulto al orgullo griego y a su independencia. Personalmente, me inclino a pensar que ganará el voto del "sí", lo cual le dará espacio al gobierno para maniobrar y volver a la mesa de negociaciones.

Queda poco tiempo.

Es muy probable que Grecia no llegue a tiempo para realizar el pago de 1,5 mil millones de euros al FMI programado para el 30 de junio. Si esto sucediese, Grecia no recibirá más ayuda financiera por parte del FMI, lo que podría acelerar la espiral hacia el "Grexit". En el supuesto caso de que se votase "sí", los prestamistas del Eurogrupo (el BCE y la UE) podrían entonces estudiar un tercer paquete de ayuda, cosa que permitiría a Grecia cumplir con los compromisos pactados con el FMI y al mismo tiempo devolver los fondos adicionales. No olvidemos que Grecia también tiene un pago pendiente de 3,5 mil millones de euros en bonos al BCE para el 20 de julio. De todos modos, incluso si gana el "sí", el tiempo que le queda a Grecia es extremadamente limitado, y para que la ayuda llegase a tiempo y que los pagos se pudieran efectuar, todo tendría que ir con mucha rapidez y sin demasiados problemas.

Esto hace que los inversores y los mercados tengan por delante una semana muy tensa. La liquidez del mercado también puede que se convierta en un problema conforme se aproxima el largo fin de semana del día de la Independencia de los Estados Unidos. (El viernes es festivo en el mercado estadounidense.)

¿Cómo ven los inversores a Grecia?

Hasta este fin de semana, cuando las conversaciones entre Grecia y la UE se suspendieron, los mercados globales habían reaccionado con relativa calma al drama griego, probablemente con la expectativa de que finalmente se llegara a un acuerdo. Pero ahora que muchos ven más probable que se produzca un Grexit (incluso muchos ya lo dan por hecho), los mercados han comenzado a mostrar signos de tensión. Otro punto negativo que hace que los inversores globales pierdan la confianza es el hecho de que los mercados chinos también estuviesen cayendo bruscamente antes del fin de semana.

Sea como sea, hasta ahora las consecuencias se han contenido más o menos, y no han sido tan severas como el revés que sufrió Grecia en los años 2011/12 cuando se produjo por primera vez la crisis de la deuda Griega (por ejemplo, el rendimiento griego durante ese periodo era de 25/30%, mientras que actualmente se sitúa en un 14,5%). Aún así, no hay manera de averiguar el grado en el que caerán los activos de riesgo durante los próximos días, y siempre existe la posibilidad de que las caídas del mercado entren en un círculo vicioso y de que los inversores entren en pánico y busquen en masa otras salidas.

El tipo de cambio EUR/USD nos puede servir como un buen barómetro para calcular la gravedad de las situaciones de pánico en los mercados financieros. Por ejemplo, el lunes, tras la ruptura de las conversaciones durante el fin de semana, el tipo de cambio EUR/USD abrió la jornada con una hueco a la baja, pero finalmente consiguió recuperarse y cerrar el viernes por encima del máximo. Solo hay que comprobar las debilidades persistentes que estén por debajo de 1.0950/60 (en la parte inferior de la nube diaria del gráfico Ichimoku), y una vez más si se encuentran por debajo de 1.0820 (nivel más bajo desde finales de mayo).

Mi previsión inicial es que los mercados se tomarán con calma un Grexit y no reaccionarán con demasiada negatividad. Personalmente, preferiría aprovechar las debilidades para poner el capital inactivo en funcionamiento, comprando acciones de forma gradual cuando se produzcan caídas. Si se produjera un desglose más pronunciado, optaría por esperar hasta que hubiera algún indicio de estabilidad antes de volver a comprar acciones de forma progresiva. Al fin y al cabo, Grecia es una economía pequeña y su destino no alterará significativamente el panorama económico mundial. El Grexit supondría una farsa para el pueblo griego y afectaría negativamente a la reputación de la unidad de Europa, pero el impacto económico sería bastante bajo. Por consiguiente, creo que los principales mercados reflotarán rápidamente cuando las aguas vuelvan a su cauce y los mercados se den cuenta de que el impago griego y el Grexit no son el fin del mundo. Incluso siendo más positivos, si se evita el Grexit y se logra un resultado positivo, también esperaría que los mercados de riesgo reflotaran rápidamente.