Las repercusiones de la nueva “norma fiduciaria” para el inversor

Por Brian Dolan, director de educación financiera, DriveWealth El Departamento del Trabajo de EE. UU. ha promulgado nuevas normativas para regular los conflictos de intereses que puedan surgir a partir de la asesoría financiera de corredores con cuentas de jubilación a su cargo. Estas normativas exigen que los corredores de valores estadounidenses se adhieran a una “norma fiduciaria”, lo que significa que los asesores de inversión deberán poner los intereses de sus clientes en primer lugar. Tal vez se pregunte: “¿No se supone que los corredores siempre tuvieron esta obligación”? Y la respuesta es que no, no la tuvieron.

Con esta nueva ley se busca clarificar esa relación tan básica que existe entre los corredores y sus clientes. En el pasado, un corredor podía escoger opciones de inversión más costosas para sus clientes incluso si generaban retornos inferiores para estos, siempre y cuando la inversión fuese adecuada.

El gobierno estima que este sistema le cuesta a los inversores unos 17 mil millones de dólares al año en términos de disminución de rendimientos. La nueva normativa no entrará en vigor hasta enero de 2018, pero algunas firmas de corretaje ya han señalado que no podrán prestar servicios a inversores con saldos de cuenta menores.

¿Sabe cuánto está pagando por sus inversiones?

Si usted no estaba al tanto de que su corredor tenía un potencial conflicto de intereses, no es el único. A menudo los costes de inversión son ignorados por los inversores, que tienden a enfocarse más en los rendimientos históricos. Pero los costes de inversión pueden tener un impacto significativo en su rentabilidad, especialmente en el largo plazo.

De hecho, los costes de inversión están entre las pocas variables que afectan la rentabilidad y que se pueden controlar de manera efectiva. Es imposible controlar lo que sucede con la economía, con una empresa específica o con el comportamiento de los mercados. Pero usted sí puede controlar cuánto gasta para invertir, dependiendo de las inversiones que elija y de dónde las adquiera.

A modo de ejemplo, comparemos los fondos de inversión con los ETF. La mayoría de fondos de inversión son administrados de forma “activa” con una comisión de gestión del 1,33 % anual, según Morningstar, una firma de investigación de inversiones. Los ETF, por su parte, son fondos indexados gestionados de forma “pasiva” con comisiones de gestión en torno al 0,1 % anual, también de acuerdo a los datos de Morningstar.

A primera vista, esa diferencia del 1,23 % en comisiones de gestión no parece ser gran cosa. Pero en una inversión a largo plazo, digamos a 40 años, esa diferencia podría representar un 30 % menos de rentabilidad en su inversión. Esto no solo obedece a que usted esté pagando comisiones cada año, sino también a que su inversión no se capitaliza con las comisiones pagadas.

 ¿Qué debe hacer el inversor?

En general, siempre hay algunas comisiones asociadas con la inversión, ya sean comisiones sobre transacciones simples de acciones/ETF o comisiones de gestión en un fondo de inversión. La clave está en determinar qué costes está usted pagando y qué recibe (o no recibe) a cambio. Con un ETF, usted pagará comisiones y cargos de gestión del ETF. Con fondos de inversión, por otro lado, deberá pagar la comisión de gestión, comisiones 12b-1 y cualquier tipo de tasa de venta. Muy probablemente, se dará cuenta de que los ETF de bajo costo y los fondos indexados son la mejor alternativa para inversiones de largo plazo. Así, usted pagará las comisiones más bajas y su rentabilidad total se aproximará fielmente a la del mercado en el que invirtió.

Como inversor individual, usted tiene la opción de construir su propio portafolio diversificado de modo que refleje sus ideas y metas de inversión. No necesita esperar a que la industria de los fondos de inversión vea la luz en 2018.

Advertencia:

La mayoría de ETF inversos se “reajustan” diariamente, lo que significa que son valores diseñados para alcanzar sus objetivos establecidos en un marco de tiempo diario. Su rendimiento en marcos de tiempo superiores a un día puede diferir drásticamente del rendimiento inverso del índice o referencia subyacentes durante el mismo periodo de tiempo. Este efecto puede magnificarse en mercados volátiles, abriendo la posibilidad de pérdidas significativas en su inversión, incluso si el rendimiento a largo plazo del índice fue positivo. Aunque pueden existir estrategias que justifican el mantener estas inversiones por más de un día, un inversor con horizontes de mediano a largo plazo debe evaluar cuidadosamente si estos ETF son apropiados para su portafolio.

Antes de invertir en un ETF, el inversor debe considerar cuidadosamente los objetivos, riesgos, cargos y costes de la firma de inversiones. El prospecto contiene esta y otra información importante acerca de la compañía de inversiones. Es necesario leer atentamente el prospecto antes de invertir. Haga clic aquí para obtener una copia del prospecto.