¿Los millennials deben siquiera preocuparse por su primera casa?

Este artículo se publicó originalmente en forbes.com Por Neale Godfrey, Consejo de asesores de Drivewealth

Citando datos de la Oficina de Estadísticas Laborales, Generation Progress, una red de acción y promoción progresista nacional para jóvenes, describió una posición favorable de los millennials en el mercado laboral, en especial para aquellos de entre 25 y 34 años. “Para los millennials más grandes, la participación en el mercado laboral supera en gran medida el promedio nacional”.

Con tantos millennials de nuevo en el trabajo y ganando mejores salarios, la compra de la primera casa podría ser una realidad para muchos. Si eres un millennial que se ajusta a esta descripción, quizás ya creaste un tablero en Pinterest con fotos de casas fabulosas y te empachaste con un millón de episodios de House Hunters. Ya sabes cómo se verá ese sueño. Ya ahorraste para el pago inicial. Ahora debes preguntarte: ¿es hora de dar el próximo paso?

El proceso es más complicado de lo que parece y quizás te sientas  abrumado con el solo hecho de pensar que la casa que puedes pagar hoy no será la «casa de tu vida».  El pintoresco bungalow de dos dormitorios parece bastante grande hoy, es especial si vienes de un departamento de un dormitorio, pero ¿qué sucederá si deseas hijos, más espacio u otra ubicación? Hay muchas razones por las que podrías dejar atrás tu primer nido de amor rápidamente.

¿Compras tu primera casa ahora o sigues ahorrando?

Es posible que hayas adivinado cuál será mi consejo: evalúa tus opciones. Antes de entrar en pánico, ten en cuenta qué ocurre en tu grupo de edad. Según la Asociación Nacional de Agentes Inmobiliarios, “… durante los últimos tres años… la generación Y/millennials (compradores de 18 a 35) integraron la mayor proporción entre los compradores de vivienda con un 35 por ciento”. Por lo tanto, muchos millennials están comprando casas. Y si te preocupa qué comprar y cuánto tiempo ahorrar, ten en cuenta que “el tipo de vivienda más comprado sigue siendo la casa de tipo familiar colindante”.

El lado positivo

Los precios de las casas están saliendo de sus precios más bajos y continúan aumentando en 2016. Las tasas hipotecarias siguen siendo bajas, pero si prestas atención a lo que dice Janet Yellen, no serán bajas por siempre. Bankrate informa las siguientes tasas hipotecarias al 1 de junio de 2016: «fija a 30 años: 3,81%; fija a 15 años: 3,05%; hipoteca con tasa variable (ARM) 5/1: 3,22% y jumbo a 30 años: 3,76%». Según Dan Green de The Mortgage Reports: “Este es un momento maravilloso para comprar una casa. Las ventas suben, los suministros bajan y los precios han aumentado en muchas ciudades y vecindarios. En comparación con el próximo año, el mercado de hoy en día parece una ganga”.

Si tus conjeturas sobre la vivienda y la ubicación son correctas, quizás estés haciendo una buena inversión que será realmente valiosa en el futuro.

El lado negativo

Saca cuentas. Quizás ya tienes los ahorros necesarios para el pago inicial, pero esto es solo el comienzo. Los costes de cierre, los impuestos sobre la propiedad, el mantenimiento, los seguros de la propiedad, los servicios públicos, el cuidado del jardín y la pintura son solo algunos de los gastos que debes tener en cuenta. ¿Sigo?

Redfin Corporation calcula que: «El mantenimiento y las reparaciones, que los propietarios deben esperar [pagar] corresponden a entre el uno y el dos por ciento del costo anual de la hipoteca». Quizás sea difícil calcular estos costos extra. Si te mudarás a los suburbios, por ejemplo, necesitarás uno o dos autos. La cuestión es que muchos estadounidenses gastan aproximadamente la mitad de sus ingresos en vivienda y transporte, así se indica en el Location Affordability Index.

Respira profundamente

El primer paso es intentar que tus expectativas sean acordes a tu presupuesto. Cuando digo «presupuesto» hago referencia al actual y al futuro. Eso es difícil de calcular, pero hay gastos reales que debes tener en cuenta. Por ejemplo, si tú y tu pareja desean tener hijos y uno de los dos sale del mercado laboral para ocuparse de ellos durante algunos años, tus ingresos disminuirán. O bien, si ambos trabajan y necesitarán que alguien cuide de los niños, tu presupuesto se verá afectado.

Supongamos que tu sueño es dejar de trabajar para una corporación y convertirte en un emprendedor. ¿Estás dispuesto a renunciar a los pagos fijos para una casa o a tu profesión? Solo tú puedes responder estas preguntas.

Hay herramientas que te ayudan a tomar decisiones financieras. Realtor.com ofrece una calculadora que te ayuda a analizar la decisión de comprar o alquilar. Aquí «… se compara la cantidad total de dinero que deberías gastar con el transcurso tiempo, menos el valor potencial que podrías recibir si algún día vendes la propiedad».

El mito de la primera casa

Los baby boomers podrían opinar en esta conversación. Muchos de nosotros compramos nuestra «primera casa» y teníamos la intención de vivir allí solo por cinco años. En mi caso, los cinco años se transformaron en diez e incluyeron una adición a la casa. Estábamos dispuestos a ir a cualquier parte del país para encontrar una mejor oferta. Eso significó viajes largos para ir y venir del trabajo. Yo tardaba tres horas por día para ir y venir del trabajo. Si pudiera volver el tiempo atrás, podría haber tomado otra decisión, pero yo amaba mi comunidad.

Los millennials toman diferentes decisiones de vida. Muchos compradores jóvenes buscan la proximidad con áreas urbanas. Según el informe sobre tendencias entre compradores y vendedores de viviendas, muchos millennials están comprando casas más antiguas en los alrededores de áreas urbanas.