¿Cuál es tu personalidad como inversionista?

Por Nicole Dugan Antes de empezar a invertir, es una buena idea que te tomes un tiempo para reflexionar y determinar qué tipo de inversionista eres. Cuando piensas en los tipos de valores en los que deseas invertir, hay varias cosas que debes considerar, incluyendo tus objetivos, el rendimiento esperado, las necesidades de liquidez, el horizonte de tiempo y la tolerancia al riesgo. Estos elementos se incluyen en lo que se conoce como tu Declaración de la Política de Inversión. Tu Declaración de la Política de Inversión es el plan para tu cartera a futuro y te ayudará a decidir cómo distribuir tus inversiones en diferentes clases de activos, en lo que llamamos estrategia de asignación de activos.

Tu Declaración de la Política de Inversión requiere que pienses en tus metas a corto y largo plazo antes de crear una estrategia de inversión. Esto se debe a que la composición de tu cartera será diferente dependiendo de lo que esperas obtener de tu inversión. Por ejemplo, si estás invirtiendo para jubilarte en 40 años en lugar de invertir para un objetivo a corto plazo, como la compra de un coche, tu cartera puede estar compuesta de menor liquidez, inversiones de mayor riesgo con la intención de generar una mayor tasa de retorno.

¿Qué rendimiento puedes esperar de tus inversiones? Si deseas un mayor retorno, puedes considerar invertir en títulos de deuda de alto rendimiento o acciones de alto crecimiento en lugar de títulos públicos y acciones líderes. Pero ten en cuenta que para tener mayores retornos esperados por lo general debes asumir mayores riesgos.

Otro punto importante a considerar son tus necesidades de liquidez. ¿En cuánto tiempo necesitarás acceso al dinero que estás invirtiendo? En caso de una emergencia financiera, ¿lo necesitarás para liquidar sus tenencias? Una vez que entiendas tus necesidades de liquidez, te resultará más fácil crear un plan de asignación de activos. Por ejemplo, si sabes que hay una posibilidad de que necesites acceder a tu dinero en un futuro cercano, puedes decidir mantener una mayor parte de tu inversión en valores negociables de corto plazo, tales como títulos del mercado de valores o de renta fija, como bonos del Tesoro, en lugar de invertir en un activo menos líquido, como el inmobiliario.

Después de determinar tus objetivos y necesidades de liquidez, tu horizonte de tiempo es relativamente fácil de averiguar, ¿cuándo necesitarás el dinero que estás invirtiendo? Si necesitas el dinero para comprar una casa en 5 años, entonces tu horizonte de tiempo es a corto plazo. Sin embargo, si necesitas el dinero para jubilarte en 50 años, tu horizonte de tiempo es a largo plazo. Conocer tu horizonte de tiempo te ayudará a determinar la cantidad de riesgo que deberías estar dispuesto a asumir en tu inversión. En general, cuanto más largo sea tu horizonte de tiempo, mayores son los riesgos que puedes tomar.

La evaluación de tus objetivos de inversión, necesidades de liquidez y horizonte de tiempo te ayudará a determinar la cantidad de riesgo que puedes asumir. En términos generales, si tu horizonte de tiempo es largo y no necesitas acceder a tu dinero en un futuro cercano, puedes tomar más riesgos. Sin embargo, también debes reflexionar sobre cuánto riesgo se puede tolerar a un nivel personal.  Tu tolerancia al riesgo, olo que me gusta llamar tu "personalidad de inversión", representa tu actitud hacia el riesgo y qué tipos de inversiones te hacen sentir cómodo.

Tal vez conozcas el concepto de la relación riesgo-recompensa en la inversión. Cuanto más riesgos tomes, mayor será tu recompensa potencial. Por el contrario, a menor riesgo, menor tu recompensa potencial. Siempre que inviertes hay un riesgo de que tu inversión se devalúe, lo cual te haría perder dinero. Lo que necesitas decidir es cuánto dinero aceptarías perder potencialmente o cuánta tolerancia tienes para la volatilidad en el valor de tus inversiones. ¿Merece la recompensa potencial el riesgo de una cierta inversión? ¿O estás más cómodo jugando a lo seguro e invirtiendo en algo con menor riesgo, pero con menos potencial de recompensa?

Echa un vistazo a las cuatro personalidades de inversión a continuación para ayudarte a determinar tu tolerancia al riesgo y comprender mejor qué tipo de inversión puede ser adecuada para ti.

El inversor conservador

Si una de tus inversiones disminuyera considerablemente en un solo día, ¿qué harías? ¿Venderías el resto de tu inversión con el fin de evitar más pérdidas? En tu vida cotidiana, ¿te gusta jugar a lo seguro? ¿Te aseguras de conducir al límite de velocidad permitido para evitar una multa o causar un accidente? Cuando eras niño, ¿"La familia Ingalls" era t programa de televisión favorito?

Si contestaste que sí a la mayoría de estas preguntas, es muy probable que seas un inversionista conservador y te sientas más cómodo haciendo inversiones con menor volatilidad y retornos esperados. Algunos ejemplos de instrumentos en que puedes invertir son los bonos del Tesoro, títulos de la bolsa, servicios públicos y acciones líderes o de primer orden. Algunos inversionistas conservadores pueden sentirse tentados a evitar el mercado de valores por completo. Sin embargo, con el fin de crear una cartera diversificada, lo cual ayuda a reducir el riesgo, por lo general es prudente asignar parte de tus inversiones a acciones ordinarias.

El inversor entre conservador y moderado

Si una de tus inversiones disminuyera considerablemente en un solo día, ¿venderías una parte de la inversión y conservarías el resto? ¿Puedes tolerar las fluctuaciones de un día a otro en el valor de tus inversiones? ¿Te esfuerzas para comparar los pros y las contras de cada decisión y determinar el resultado más probable? ¿Te sientes cómodo tomando un riesgo pequeño? ¿Disfrutas de programas de resolución de crímenes como CSI y Blue Bloods?

Si contestaste "sí" a la mayoría de estas preguntas, tu tolerancia al riesgo probablemente sea más moderada. Como un inversor más moderado, es probable que te sientas cómodo realizando una mayor parte de tus inversiones en acciones líderes o de primer orden con el fin de darle a tu cartera una mayor probabilidad de aumentar su valor con el tiempo.

El inversionista entre moderado y agresivo

Si una de tus inversiones disminuyera considerablemente en un solo día, ¿tomarías la decisión de mantener la inversión con la esperanza de que su valor vuelva a subir? ¿Crees que para conseguir lo que quieres en la vida tienes que tomar riesgos? ¿Disfrutas de las comedias sin preocupaciones, tales como Parks and Recreationmás que todas las otras formas de entretenimiento?

Si te encontraste respondiendo "sí" a estas preguntas, eres, con toda probabilidad, un inversor más agresivo. Crees que para obtener una gran recompensa, es posible que tengas que tomar un riesgo más alto. En consecuencia, estás dispuesto a invertir en valores de mayor riesgo, dentro de lo razonable.  Puedes sentirte cómodo invirtiendo en capitales accionarios grandes o pequeños, acciones internacionales, deuda de alto rendimiento y bienes raíces.

El inversionista entre agresivo y muy agresivo

Si experimentaras una gran caída en una de tus inversiones, ¿decidirías mantener tus participaciones actuales y comprar más de la inversión? ¿Eres un buscador de emociones? ¿Te gusta apostar? ¿Tienes una actitud de "todo o nada" acerca de la vida? ¿Emulas a l Lobo de Wall Street o disfrutas del entretenimiento en el que el protagonista asume grandes riesgos para lograr recompensas potencialmente grandes?

Si crees que las preguntas anteriores describen tu personalidad, es probable que seas un inversor agresivo o muy agresivo. Te sientes cómodo tomando grandes riesgos por la posibilidad de un resultado altamente positivo. Puedes ser un inversor más especulativo e invertir todos tus activos en acciones, incluyendo capitales accionarios grandes y pequeños, valores de mercados emergentes, capital de riesgo, futuros u opciones sobre acciones.

¿Cómo continuar a partir de aquí?

Ahora que te comprendes mejor a ti mismo como inversor, debería ser más fácil comenzar a elegir inversiones y construir una cartera que sea adecuada para ti. Es conveniente que utilices tu horizonte de tiempo de inversión, tus necesidades de liquidez, y tu personalidad de inversión (o tolerancia al riesgo) para crear un plan de asignación de activos para tus inversiones.

Fuentes:

http://www.investopedia.com/articles/basics/03/050203.asp

http://www.2020directinvest.com.au/investor-education/risk-profiles.aspx

http://www.prevention.com/health/what-tv-shows-say-about-personality

http://www.investopedia.com/terms/i/ips.asp